Me abstraigo con facilidad y me disperso dentro del vacío existencial que me rodea, mis sentimientos no me pertenecen. como si todo lo vivido, lo experimentado y lo sentido hubiera sido una farsa.
La vela se consume, el olor a cera quemada invade la estancia y en su último suspiro parece que la llama lucha por no apagarse. Llevo tres días cenando sobras, pasta carbonizada o pizza recalentada en un intento de autoflagelarme por tanta ingenuidad.
Me irrumpe el deseo de romper las reglas del juicio y recuerdo a Toni sugiriendo que las mujeres siempre tenemos hombres en la agenda dispuestos a complacernos, tú también lo sospechabas y lo cierto es que yo solo tengo amigos con los que no me apetecería desayunar a la mañana siguiente. Me asalta la imagen del electricista metiendo su mano helada entre mis muslos buscando calor y descarto la evocación recordándome que solo seremos, el uno para el otro, la segunda opción.
28ºC, 78% de humedad y los chemtrails disipando la lluvia.
En un acto de insensatez me he despintado las uñas y para volver a comerme los padastros hasta que las pieles sucumban a la hipodermis y duelan más las yemas que los recuerdos.
"Everything happens to me" canta Sinatra en el tocadiscos. Lucky you!
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