Cuando el amor se apaga la convivencia se siente como el roce del papel de lija sobre el terciopelo: una fricción constante donde unos buscan colonizar silencios y otras se vuelven expertas en camuflar el hastío. Entonces, las pocas palabras que se cruzan huelen a humedad, a sótano cerrado.
Desde la distancia es más sencillo identificar esos comportamientos, errores que una vez cometidos pagas el precio con soledad. El amor termina cuando al ser tocada ya no sientes calor; sino el sonido de un cristal rompiéndose en mil pedazos sordos. La intimidad se convierte entonces en una geometría de ángulos rectos y fríos, una arquitectura donde la necesidad de placer de uno se construye sobre el vacío táctil de la antagonista. Dos frecuencias que nunca sintonizan, un ruido blanco que insiste en llamarse compañía mientras el sabor a ceniza lo inunda todo.
Y días libres, en casa, bajo el arrullo de la Banda sonora de Don´t worry baby el mundo parece encajar por fin. Pero mientras la música promete que todo estará bien, me invade un miedo cabrón, tengo frente a mí lo que siempre pensé que quería y, sin embargo, esta vez temo ser yo quien no cumple con sus expectativas.

La música suele fabricar ilusiones pero de poca duración... caducan enseguida.
ResponderEliminarTambién tiene un gran efecto evocador, claro que los recuerdos que rescata suelen estar alterados por nuestro cerebro protector.
Pero es igual... hay que seguir viviendo y sobre todo no pensar en lo que vendrá.
Besos.
Cuando llega el hastió llega la soledad enmascarada, cruel, sentimiento que se nutre de costumbres, de ausencias, de filamentos que nos descubre, al llegar la noche todo queda entre sueños y olvidos, me llego tu Imponente mensaje.
ResponderEliminarFeliz Año 2026
Abrazo
Gráfica definición del tramo de vida llamado "en pareja", cuando ya siendo dos quienes conviven, no hay tal pareja.
ResponderEliminarMe ha llamado la atención esta realidad: "y otras se vuelven expertas en camuflar el hastío."
Chao, Aina.