sábado, octubre 25, 2025

Había una vez...

 Una mentira viene precedida de una larga explicación.



  Tras la tranquilidad de un barrio que te es familiar, una compañía testigo y  confidente, una mañana como cualquier ayer en la que cambias casualmente la elección de un bar a otro por su terraza expuesta  al sol, ...tranquila la niña en su bosque, recogiendo flores  silvestres.

  Aparece cuando menos te lo esperas, cuando habías olvidado su existencia, cuando el recuerdo no te asusta y entonces, en su manifestación fortuita, salen a flote todas las inseguridades que creías superadas.

 Renace un dolor en ti a viejo, a usado y macabro, Una sensación incómoda que  devuelve el sabor metálico a tu lengua, la opresión en el pecho, el hostigamiento de ideas de lo que tendrías que haber hecho y por qué no corrieron tus piernas tal y como habíais planeado en miles de coincidencias mentales, ninguna contemplaba este marco.

Y héme de nuevo en casa, protegida y a salvo, desplaneando planes de baile, descitando citas, desencontrando encuentros, deshaciendo palabras que no salieron de mi boca. Cualquier rincón de la calle puede ser enemigo. 

Y entonces se debate la lucha por reprimir los afectos rotos: pierden los ojos que arden  conteniendo lamentos, le siguen  los pulmones y el hígado. 

No hay palabras, nunca las hubo, enmudecida de sentimientos, por no soltar lo único que fue real, lo que fue tuyo, porque  lo que sentiste fue verdadero,   como el cuento  al niño que girando página se da de bruces con el lobo de Caperucita.


domingo, octubre 19, 2025

Quién sabe qué?


Entre el dolor y la nada, prefiero el dolor.



Hace frío allí fuera, la humedad lo envuelve todo. La cama que en verano vestía ligera muestra sus mejores  galas en forma de edredones pomposos y almohadas esponjosas, la tarde se confunde con la noche, la comida con la cena y los días se acortan dando paso a eternos crepúsculos llenos de nostalgia.


Fernando tiene prisa en conocernos, acepta que nuestros ritmos están descompasados pero me sugiere que, incapaz de controlar sus impulsos, sea yo quién lo pare. Hay un antes y un después tras una copa de vino y dos días de migraña, en la distancia las cosas se ven mucho más nítidas y no te dejas llevar por los instintos más primitivos.  Él lo ha notado en la frialdad de los mensajes, en lo escueto del saludo, en lo que tardo en contestar,...el interés no es recíproco, como no lo es la realidad y los sueños.

Hoy es un día de añoranza, hace  23 años que te fuiste y te recuerdo como si te hubiera visto ayer. A veces te imagino como padre de  los hijos que no tuviste, en lo feliz que sería mamá.  126  pasos para llegar a ti.

Parece que mi ahora  sigue siendo tu nunca, he olvidado el canto de la tuna y siento que vuelvo a celebrar la virginidad. No estoy lista para empezar otra vida. Las ganas se confunden con los miedos y no avanzo en un camino que se me antoja bonito solo contigo.


Hoy no, mañana...chi lo sá?


domingo, octubre 12, 2025

Levedad

Sucede que entre las desilusiones en ocasiones aparece un halo de placer, quizás por la satisfacción del triunfo al acertar que ibas a fracasar.



 El Martes fue día de cambios. Anulé una cita por ganas de estar sola pero el electricista vino a despedirse, por tercera vez. Me llenó el congelador de helados y el cuerpo de fluidos. Esta vez acertó en el adiós.

Y el miércoles volví a las noches de silencio, escuchar el ruido mental, a no esperar un whatssap, a dormir por horas, al mal despertar. Si pudiera elegir una fecha en mi pasado para hacer las cosas bien, tendría que volver a nacer. 

El jueves la apatía me sedujo, mi casa nunca había sido más hogar, pasé horas en ella, pensando en todo y  en  nada mientras la cama persistía sin hacer.

 El silencio es cruel, te confronta.

Sábado, casa en penumbra, la calle desierta de ruido, la lluvia resuena en los cristales, el café caliente reposa en mi taza preferida y la bandeja de dátiles está a mi alcance. Pareciera una estampa perfecta si no fuera por el silencio que con sonrisa malvada me escruta. Lo veo venir, simulo que lo ignoro pero es más inteligente que yo y, perspicaz, lanza la primera pregunta. Se acabó la paz mental. 

Hoy escucho llover, no hay reloj ni prisas, es domingo y hace frío, la gente duerme y yo, que no sé dormir,  echo de menos algo e ignoro qué es. Caminar bajo la lluvia es desestrasante, el paseo abandonado de peatones, la paz te envuelve y no quiero volver a casa.

 En vez de cerrarlas, voy abriendo heridas a medida que sumo pérdidas. Todo crecimiento es el vencimiento de una resistencia y yo parece que me resisto a crecer.




lunes, octubre 06, 2025

No hay Nosotros Sin Ti

Cuando cae la noche aparece el frio, ése que se cala en tu alma por falta de un cuerpo vecino. 
 

 
 



 Últimamente no consigo el punto de caliente exacto de la leche, pierdo las llaves de casa con facilidad y pospongo las cosas al último minuto. Ultimamente no sé decir que no cuando no me apetece, como sin hambre, duermo sin sueño y  mientras las galletas mojadas se funden en un café  demasiado caliente, escribo este post lleno de porqués pendientes de destripar.


Ya es oficial, el electricista ha elegido, han pesado más sus broncas que mis abrazos, ha escogido su lengua viperina antes que mis besos  reprimidos, ha preferido sus desplantes a mis presencias. Somos los dos cuerpos que visten almas heridas y buscamos ambos aquello que sigue provocándonos el daño que nos es tan amigo: él los reproches, yo los olvidos.
 
El trueque ha finalizado y en un acuerdo perfecto yo he conseguido abandonar un recuerdo y  él ha recuperado la fuente de su sufrimiento. Sin embargo, siento en mí la pérdida de algo que nunca fue mío.

Es nuevamente tiempo de reflexiones en las que evito sumergirme y mientras eludo reflexionar hago coladas de ropa limpia, compras que no caben en una nevera a rebosar y cafés con amigas lejanas para hablar de películas por estrenar.  Estoy repleta de sentimientos encontrados que  responden a una causa que no quiero  averiguar.
 
 
El electricista ha perdido,  merece más de lo que elige y yo, que tampoco gano  y pese a que nunca le di opción de ser suya,  no merezco que no me haya elegido.

martes, septiembre 30, 2025

Decidir equivocarme

 



Si fuera rubia, de pechos voluminosos, de curvas insinuantes y me llamara Rebeccah...






Un viernes a las tres de la tarde podría dar por zanjada  mi semana  Hay vida en la calle y yo en casa metida en mi pijama. 

Me descalzo al llegar al umbral, directa al tocadiscos y dejo sonar a Ravel que, con ayuda del incienso convierto mi hogar en un templo. Me despojo de todo ropaje que me hace aparentar ser quien no soy mientras rememoro los hechos sobrevenidos, días de asumir cosas molestas, de dormir poco, de adquirir nuevas estrategias, de comer mal, de borrar viejas  metas,  de follar sin amar... 

Semana larga de un  verano eterno que, si miro hacia atrás, me parece muy lejano. Cúspide de un año que prometiendo sueños ofreció desilusiones.

Y juro en este instante, prelufio de fin de semana,  bajarme del tren en la estación del olvido, donde ya no guardo rencor y apagada mi hambre de venganza decido recobrar la estima que me queda. Con los rescoldos de dignidad reconstruiré una fortaleza de cimientos de soledad y calma.

Pero el sábado,  cuando me reclamas, la niña que hay en mí sedienta de compañía, se funde contigo en noches de pasión y madrugadas de remordimiento.

Y de retorno, el lunes, a la rutina de fingir que comienza una nueva semana repleta de oportunidades para tomar buenas decisiones.


jueves, septiembre 25, 2025

Y comieron perdices

 Nuestras vidas se definen por las oportunidades, incluso las que perdemos.





 He vuelto a las noches de insomnio, a contarme historias para  dormir, a saltar en charcos de barro, a soñar despierta, a escuchar podcast que prometen soluciones fáciles a dudas complicadas, a la leche caliente con galletas como las que mi madre preparaba, a mirar nada largas horas por la ventana, a escuchar los gritos de desahogo del silencio, a pintar círculos perfectos en el aire, a contar los pasos que, sin moverme del sofá, me llevarán hasta la cama. A tararear a Sabina, a  releer libros leídos, a escribir sin ganas, a los helados de Otoño,  a las películas en blanco y negro, a la manta en el sofá, a fingir que no estoy en casa. 

He vuelto a buscarme en el espejo, a decirme en voz alta lo que pienso en voz baja, a llorar en soledad, a  comer sin cuchara,  a dormir en pijama, a despertarme sin alarma, a reír en privado, a los ayeres rotos, a gritar con la boca cerrada, a los calcentines de andar por casa, a darlo todo a cambio de nada.

He vuelto a concederme un capricho, a comer carne roja, a esperarte mañana, a no mirar el reloj, a beber sin sed, a pintarme las uñas, a prometerme fidelidad, a jugar a las cartas, a bailar salsa por bachata, a buscarte en ninguna parte,  a confiar en mis instintos, al pan con nutela, a confundir hogar con casa,...en definitiva: a burlar la desesperanza.

 

martes, septiembre 23, 2025

Vértigo

 

 

"El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados"


 

   Martes de sexo y marisco. El preludio augura una noche existosa, sin embargo, la velada culmina a medianoche y cual Cenicienta, mi entusiasmo cambia de expresión.  

    El vacio del coito sin compromiso, antesala del desamparo, se abre a la soledad que, seductora, te cautiva progresivamente y a medida que te acostumbras a ella con  mayor fuerza la eliges  de compañera. 

   En las noches, se repite mientras duermo la sensación de caída libre y provoca despertares que desembocan en días cansados y decisiones equivocadas.

    Y entre que los padastros se curan, los recuerdos  disipándose, que ya no distingo el azul de tus ojos y sin labios que quiera morder... la vida pasa ante  mi estrenada indiferencia.

  Al aislamiento sucumbes de manera imperceptible, empieza a manifestarse cuando el ruido de los demás te resulta molesto, no quieres responder a la llamada telefónica de un conocido ni hacer planes de viernes con tus amigas célibes.

  Entonces, la caída es inminente. Marian me anima: éste sí. pero yo sé que tampoco. Y en fila india y como moscas en el café, los demás esperan su descarte.

   En la calma después de la tormenta persiste el cartel de No disponible. Y brindamos  por esta noche efímera que me dejará tan llena de ti como vacía de esperanza. 

 






sábado, septiembre 20, 2025

Sin Título

 

Me abstraigo con facilidad y me disperso dentro del vacío existencial que me rodea, mis sentimientos no me pertenecen. como si todo lo vivido, lo experimentado  y lo sentido hubiera sido una farsa.

 

 

 

La vela se consume, el olor a  cera quemada invade la estancia y en su último suspiro parece que la llama lucha por no apagarse. Llevo tres días cenando sobras, pasta carbonizada o pizza recalentada en un intento de autoflagelarme por tanta ingenuidad.

Me irrumpe el deseo de romper las reglas del juicio y recuerdo a Toni sugiriendo que las mujeres siempre tenemos hombres en la agenda dispuestos a complacernos, tú también lo sospechabas y lo cierto es  que yo solo tengo amigos con los que no me apetecería desayunar a la  mañana siguiente. Me asalta la imagen  del electricista metiendo su mano helada  entre mis muslos  buscando calor y descarto la evocación  recordándome que solo  seremos, el uno para el otro, la segunda opción.

28ºC, 78% de humedad y los chemtrails disipando la lluvia.

En un acto de  insensatez me he despintado las uñas y para volver  a comerme los padastros hasta que las pieles sucumban a la hipodermis y duelan más las yemas que los recuerdos.


 

"Everything  happens to me" canta Sinatra en el tocadiscos. Lucky you! 

 



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jueves, septiembre 18, 2025

Resiliencia

La mujer del cuadro me representa, si no ves una mujer quizás es porque la figura también te representa a ti.

                

 

Hacía tiempo que no disfrutaba  de una de mis pasiones: un café en una terraza y un libro como compañía,  "La insoportable levedad del Ser", tan apropiado en estos momentos como la lluvia que  nos burla.  El camarero ha recordado traerme canela en lugar de azúcar, he recobrado la confianza en la humanidad y me ha servido la taza tan caliente como el magma de un volcán. 

En ocasiones me invade una sensación de disociación, pareciera que  no fuera protagonista en mi propia vida, desconectada de mi yo, como si mis emociones me fueran ajenas y me convierto en  una mera expectadora de los días, que pasan fulminando las horas ante mi impávida presencia. 

Mientras divagaba entre las letras y aunque mis ojos permanecían inmersos en la lectura,  mi inconsciente era plenamente conocedor de la situación. 

En un ápice de segundo han pasado dos horas, el café ha enfriado y dos arrugas han aparecido en mi rostro. Ya no hay quién mantenga en vela mi cabeza, ni impulso de comprobar que no hay respuesta de whatssap que alimente mis ilusiones.

Soy la sombra de la abulia, la guionista  amnésica que divaga en búsqueda constante, olvidando que perdió el cuaderno borrador  de su ópera prima.



 

martes, septiembre 16, 2025

De elecciones

Ahora que finaliza el verano, el otoño se ha convertido en mi estación preferida.



 
 
 
 
La vida es como un juego de cartas, elegir la mano que quieres jugar es dificil, si es entre dos opciones la cosa se complica. 
 
Sin darme cuenta yo no quise ser la elegida, nunca, por nadie, que te escogieran de pequeña, en una familia de cuatro hijos, implicaba excluir a tu competencia, casi siempre un hermano,  cuyo rechazo dolía más que el descarte propio,  y posteriormente, la presión de mantener la pole position o  vivir con la creencia que has podido ser un error  de elección suponía una presión tan alta que mi autoexigencia no era capaz de soportar.
 

El electricista no me elige, me confiesa que no se queda a pasar la noche conmigo por miedo a enamorarse, le gusta desaparecer cuando estoy dormida y yo, que tampoco le elijo, finjo que lo estoy por miedo a que suceda.


Parece que a día de hoy sigo sin querer ser "elegida" quizás porque a mí me cuesta quedarme solo con una opción de todas las que se barajan o puede que mi lealtad no permita comprometerme a estar "ambos" o "siempre" en las mismas condiciones o tal vez, no consiento que me elijan porque prefiero ser el crupier de la partida de mi vida.